Después de más de un año sin escribir por aquí, vuelvo a retomar este blog con ánimos renovados. Y nada mejor para regresar que tratar el tema de la crisis. Pero no se asusten, no vamos a hablar de mercados, ni de primas de riesgo, ni de recortes. Quiero reemprender el camino de este blog proponiendo actitudes individuales a llevar a cabo para salir de esta situación. Porque creo, firmemente, que la recuperación económica y social pasa por que cada uno de nosotros aporte su grano de arena, sin esperar a que nadie te saque las castañas del fuego. Ahí van algunos consejos para emprendedores:
- OLVÍDATE DE RECIBIR AYUDA DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS. Ellas ya tienen bastante con aprobar sus presupuestos con tanto recorte y de reducir la deuda que han acumulado durante todo este período de excesos. Tendrás que sacar adelante la empresa tú solo (o con la ayuda de las personas de tu entorno) sin esperar nada de ayuntamientos, gobiernos o cabildos.
- REDUCE LOS COSTES AL MÁXIMO. Analiza uno a uno los costes en los que incurres y busca la forma de reducirlos al mínimo. Busca ofertas en telefonía, comparte oficina (y, por lo tanto, gastos), negocia descuentos con proveedores, elimina gastos intrascendentes,...
- FOMENTA LA COLABORACIÓN. Si cada uno trata de hacer la guerra por su cuenta, manejando como lema el "Sálvese quién pueda", acabaremos hundiéndonos todos. Busca sinergias con empresas afines, colabora con tu competencia para hacer más productivo el sector, asociáte a entidades cuya fuerza radique en el trabajo en equipo más que en el individual, ayuda al que tienes al lado siempre que puedas (comprobarás que tú recibirás ayuda cuando la necesites).
- TRABAJA MÁS Y QUÉJATE MENOS. Es época de arrimar el hombro, de remangarse la camisa y currar, de dar más y pedir menos. Ya habrá tiempo de pedir responsabilidades y señalar a culpables de la crisis, pero ahora lo que toca es currar entre todos para salir adelante.
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27 de noviembre de 2012
Consejos para emprendedores en época de crisis
14 de abril de 2011
Buscando financiación
Una de las principales preocupaciones de todo emprendedor a la hora de iniciar su propio negocio, es encontrar la financiación necesaria para arrancar. En las diferentes charlas que he tenido la posibilidad de impartir en facultades y escuelas, los alumnos apuntan a la financiación como el mayor obstáculo a la hora de convertirse en emprendedores. Sin embargo, no es necesario tener grandes ahorros ni nadar en dinero para construir una empresa con la que ganarse la vida. Es cierto que teniendo un colchón financiero es más factible soportar los primeros momentos de vida de una empresa, que se caracterizan, por norma general, por generar unos costes superiores a los ingresos. No obstante, se puede consolidar un negocio sin disponer de unos recursos propios importantes, como fue mi caso y el de muchos emprendedores que conozco.

Existen fórmulas de financiación interesantes a las que nos podemos acoger si no disponemos de recursos para ello. Como dije al principio, no quiero convertir este blog en un manual de teoría, así que expondré las que yo he utilizado, comentando sus ventajas e inconvenientes:
- Las 3F (family, friends & fools): Echar mano de familia, amigos y "tontos" es un recurso muy utilizado pero que dejaría, bajo mi punto de vista, como último recurso. Lo que sí es importante es tener el apoyo moral y anímico tanto de tu familia (generalmente preferirán que estudies oposiciones para ser funcionario) como de tus amigos (algunos te tildarán de loco).
- Microcréditos sociales: las cajas de ahorro destinan un porcentaje de sus beneficios a obra social y, una de sus finalidades es otorgar microcréditos a personas que carecen de la solvencia necesaria. En mi caso, La Caixa me concedió uno por un importe de 24.000 €, que fui pagando durante 4 años. La ventaja es que no necesitas avalista, pues con la garantía personal del emprendedor es suficiente. Lo interesante es estar promovido por alguna entidad relacionada con el mundo de la emprendeduría, como la FULP, la Cámara de Comercio o el Gran Canaria Emprende del Cabildo de Gran Canaria.
- Préstamos bancarios: ir a una entidad financiera a solicitar un préstamo para emprender un negocio puede ser, a día de hoy, un motivo de burla. Los bancos han cerrado el grifo de la financiación y más en el caso de proyectos nuevos. La única posibilidad es que conozcas a un director de oficina. Si no, descarta, por ahora, esta opción.
- Subvenciones públicas: existen numerosas subvenciones promovidas por entidades públicas (Cabildos, Gobierno Autónomo, Estado,...) que dan dinero a fondo perdido. En Canarias, una subvención especialmente interesante es la de I+E, que concede el Servicio Canario de Empleo. También es interesante, en el caso de personas que tengan derecho a cobrar el paro durante largo tiempo, solicitar el pago único de la prestación por desempleo. Mi experiencia con las subvenciones públicas no ha sido positiva, pues además de suponer una pérdida de tiempo y energía a la hora de solicitarlas y, sobre todo, justificarlas, el cobro de las mismas se dilata en el tiempo inexplicablemente, por lo que cuando recibimos el dinero quizás ya no nos haga tanta falta.
Como verán, existen numerosas fórmulas de financiación interesantes para que los emprendedores puedan optar por el camino de la creación de su propia empresa. Si tú eres uno de los que pensaba que no tener recursos propios te impedía ser emprendedor, ya no tienes excusa para empezar a andar. ¡ADELANTE!

Existen fórmulas de financiación interesantes a las que nos podemos acoger si no disponemos de recursos para ello. Como dije al principio, no quiero convertir este blog en un manual de teoría, así que expondré las que yo he utilizado, comentando sus ventajas e inconvenientes:
- Las 3F (family, friends & fools): Echar mano de familia, amigos y "tontos" es un recurso muy utilizado pero que dejaría, bajo mi punto de vista, como último recurso. Lo que sí es importante es tener el apoyo moral y anímico tanto de tu familia (generalmente preferirán que estudies oposiciones para ser funcionario) como de tus amigos (algunos te tildarán de loco).
- Microcréditos sociales: las cajas de ahorro destinan un porcentaje de sus beneficios a obra social y, una de sus finalidades es otorgar microcréditos a personas que carecen de la solvencia necesaria. En mi caso, La Caixa me concedió uno por un importe de 24.000 €, que fui pagando durante 4 años. La ventaja es que no necesitas avalista, pues con la garantía personal del emprendedor es suficiente. Lo interesante es estar promovido por alguna entidad relacionada con el mundo de la emprendeduría, como la FULP, la Cámara de Comercio o el Gran Canaria Emprende del Cabildo de Gran Canaria.
- Préstamos bancarios: ir a una entidad financiera a solicitar un préstamo para emprender un negocio puede ser, a día de hoy, un motivo de burla. Los bancos han cerrado el grifo de la financiación y más en el caso de proyectos nuevos. La única posibilidad es que conozcas a un director de oficina. Si no, descarta, por ahora, esta opción.
- Subvenciones públicas: existen numerosas subvenciones promovidas por entidades públicas (Cabildos, Gobierno Autónomo, Estado,...) que dan dinero a fondo perdido. En Canarias, una subvención especialmente interesante es la de I+E, que concede el Servicio Canario de Empleo. También es interesante, en el caso de personas que tengan derecho a cobrar el paro durante largo tiempo, solicitar el pago único de la prestación por desempleo. Mi experiencia con las subvenciones públicas no ha sido positiva, pues además de suponer una pérdida de tiempo y energía a la hora de solicitarlas y, sobre todo, justificarlas, el cobro de las mismas se dilata en el tiempo inexplicablemente, por lo que cuando recibimos el dinero quizás ya no nos haga tanta falta.
Como verán, existen numerosas fórmulas de financiación interesantes para que los emprendedores puedan optar por el camino de la creación de su propia empresa. Si tú eres uno de los que pensaba que no tener recursos propios te impedía ser emprendedor, ya no tienes excusa para empezar a andar. ¡ADELANTE!
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