Crear una empresa implica un riesgo y, más aún si cabe, en un escenario económico tan complicado como en el que nos encontramos. Arriesgamos dinero (en algunos casos, incluso, nuestro propio patrimonio), sacrificamos tiempo que regateamos a nuestra familia y, generalmente, también ponemos en riesgo nuestra propia salud, provocando posibles episodios de estrés, hipertensión y otras patologías relacionadas con las situaciones críticas que genera la gestión de una empresa.
En cuanto al tema económico, cualquier manual empresarial aconseja que no pongamos todos los huevos en la misma cesta, lo que llaman, diversificación del riesgo. Así, es aconsejable tocar diversos sectores, para que si una de las actividades no nos va todo lo bien que desearíamos, los otros negocios puedan compensarla. Esta premisa que, a primera vista, puede parecer muy sencilla, no resulta tan fácil en la práctica (¡ay!, ese abismo entre la teoría y la práctica). De hecho, diversificar el negocio puede, efectivamente, minimizar el riesgo económico -lo cual tampoco siempre es cierto-, pero agrava los otros dos componentes comentados, esto es, la conciliación de la vida profesional y personal y el estado de salud del emprendedor, ya que aumenta exponencialmente el estrés y la dedicación. Así pues, nuevamente en este caso, es aconsejable analizar pros y contras y buscar el tan ansiado como complicado, equilibrio.
En mi caso, debido a la situación comentada en la entrada anterior, he optado por diversificar mi empresa y estamos estudiando entrar en el sector de la formación y de la consultoría, junto con mi amigo Gustavo Martín de SOINTELCA . Les contaré, en sucesivas entradas de mi blog, en qué consisten esos nuevos proyectos que tenemos en mente.
PD: hablando de diversificar, no sé si saben que haciendo click en los anuncios que aparecen en el menú lateral derecho y entre las entradas de mi blog, recibo dinero (poco, pero algo es algo) que me permite, entre otras cosas, poder seguir escribiendo en este blog. Así que si tienen un huequito, agradezco que, de vez en cuando, hagan click en los enlaces que aparecen en los anuncios. Si tienen pensado monetizar su página web o blog, AdSense es una buena opción.